Ivet: “He aprendido a amar mi voz”

Las clases de canto con Desirée han sido de lo más interesantes y sorprendentes. He descubierto los canales que mi cuerpo usa para respirar, las posibilidades de respiración que me ofrece, que no desafino tanto, que salir del mental y dejarse llevar por la melodía es es muy enriquecedor a todos los niveles. Desirée transmite mucha paz, tranquilidad y seguridad, creando un clima agradable en las sesiones, que potencia el autoconocimiento, la experimentación y la tranquilidad de que no hay nada que esté mal, sino que se trata de ir probando, jugando, hasta conseguir lo que es auténtico, no lo que “queda bien”. Con estas clases he podido experimentar en mi propio nuevos caminos para mi voz, he aprendido a aceptarla, amarla e incluso a darme cuenta de que los cánones no dejan de ser nada más que normas que no es necesario cumplir. Una experiencia muy gozosa en la que aprender, a través de la música, a redescubrirte, quererte y sorprenderte de tus propias capacidades que no sabes que tienes!

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